“Ladran, Sancho, señal que cabalgamos…”, por Saz Planelles

La archiconocida frase se le atribuye erróneamente a Miguel de Cervantes en “El Quijote”, pero en realidad es del poeta alemán Johann Wolfgang von Goethe, quien en 1808 publicó un poema titulado “Ladran” (Kläffer):
 
 En busca de fortuna y de  placeres
Más siempre atrás nos ladran,
Ladran con fuerza…
Quisieran los perros del potrero
Por siempre acompañarnos
Pero sus estridentes ladridos
Sólo son señal de que cabalgamos

La expresión es ampliamente utilizada para señalar que algo o alguien avanza a pesar de las críticas, los impedimentos y los problemas que se le pueden ir presentando.

Es lo que le está pasando a Contigo Somos Democracia. A partir de ahora, cuando aún no se ha llegado a la velocidad de crucero porque sólo se está despegando, ya son muchos los perros que comienzan a ladrar e incluso pretenden morder en los tobillos para que no se pueda avanzar.

“¡Menuda panda se está juntando! Tránsfugas, fracasados, socialistas, comunistas, ecologistas… Una panda de vividores que se agarran al sillón porque en sus vidas profesionales y políticas son unos perdedores…” Estas lindezas y otras parecidas son las que los perros comienzan a propagar contra Contigo Somos Democracia… sobre todos los perros que se sienten abandonados y buscan amparo en el refugio de animales o la protectora del insulto gratuito, descalificatorio y sin argumentos. Y de todos es sabido que los perros ladran por miedo para defender su territorio de un enemigo que consideran importante.

Todo parece indicar que fue del poema de Goethe de donde sacó (casi un siglo después) Rubén Darío la inspiración para acuñar esta expresión, que solía decir cuando era criticado debido al mestizaje de su origen. Un mestizaje que enriquece más que envilece. Un mestizaje como el de Contigo, rico en ideas, diversidad y tolerancia. La frasecita de marras sobre la que hoy gira mi opinión, hay quien incluso quiso atribuírsela a Miguel de Unamuno. Entre ellas mi madre, una mujer de las de las cuatro reglas, y poco más, que murió siendo una erudita autodidacta gracias a su voracidad literaria. “Lo importante es que hablen de uno, aunque sea bien… porque mal ya hablan todos los días”, decía doña Manuela, mi madre. Para añadir a continuación “nada es verdad ni es mentira, sino según el color del cristal con que se mira”. Una fanática de los refranes, dichos, dimes y diretes que para acabar de liarla finalizaba siempre con “huye también de los que te adulan en exceso, porque aunque parezca que están Contigo, están solo con ellos”.

CSD ya está teniendo su caja de resonancia en los medios de comunicación. Despacito, como dice la canción, pero con paso firme. De momento en medios locales, comarcales y de internet. Pero hay que prepararse para lo que está por venir, porque la parte contratante de la segunda parte es la que se presenta más interesante. Y con más perros ladrando. Cuanto más alta sea la velocidad de crucero que alcance Contigo en los próximos meses más aumentará la jauría.

Pero la solución nos la dio Ulises al atender el consejo de Circe. Pongámonos cera para taparnos los oídos y así no sólo no oiremos los cantos de sirena, sino tampoco los ladridos de los perros. Eso sí, veamos lo que veamos, ya con los oídos a salvo, no debemos desatarnos del mástil.

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