¿Se ríe el alcalde de la Justicia y de los ciudadanos de Benidorm?, por Leopoldo Bernabeu

Estoy empezando a entrar en fase de pánico. No es que me encuentre mal o simplemente peor que otros días, no es eso. Le hablo de esa situación que cualquiera de nosotros ha vivido en alguna ocasión. Ves que algo se está haciendo rematadamente mal, lo explicas por activa y por pasiva y ves que la reacción es nula. Es entonces cuando la sensación de impotencia te invade.

No por reiterativo voy a dejar de recordarles que son ya varias las veces en las que he reconocido que cuando hablamos de Toni Pérez, estamos hablando de uno de los personajes públicos más astutos que he conocido en mi larga trayectoria periodística. Sus 22 años calentando sillón a la sombra de un placentero sueldo público, no sólo le han permitido ser alguien sin haber estudiado carrera alguna, sino tener tiempo para aprender mucho, y eso es algo que toca reconocer. La garantía de un sueldo a costa del esfuerzo de todos sin saber lo que es una empresa o haber tenido que pagar una nómina en su vida, te permite mucho tiempo para pensar y no cometer errores, aunque no todos dedican el tiempo a lo mismo. ¿Cuántos concejales lo han sido también durante esos 22 años y no han aprendido absolutamente nada?. Se dice que en política se está para servir a los demás, pero yo creo que eso no se lo cree ya nadie, ni votantes ni votados.

Tras la espinosa y canallesca experiencia que me ha tocado vivir en el corto proceso desde que soy concejal, hay algo que les puedo garantizar con absoluta certeza. Tras verificar que el verdadero enemigo nunca está en el bando contrario, que difícil tiene que ser mantenerse en el machito, ser concejal durante una eternidad y conseguir llegar a ser alcalde después de haber vivido las innumerables batallas y luchas a cuchillo que se han sucedido en el Partido Popular desde que siendo imberbe Toni Pérez, ya pertenecía al mismo. Tuvo al mejor y al peor maestro, los dos alcaldes del PP que le han precedido, y de los dos aprendió lo más conveniente. Lo suficiente como para abordar y abortar incipientes expectativas que pudieran poner en peligro sus sueños, como las operaciones David Devesa o Agustín Almodóbar, y otras más viejas y de mayor enjundia como la de Gema Amor. Aunque para eso tuviera que traicionar a su primer valedor y aliarse con el único Presidente de la Generalitat dimitido por corrupción. Ha sabido superar todas aquellas adversidades que pudieran amenazar su verdadero anhelo, ser alcalde de Benidorm. ¿Qué más se puede pedir teniendo como mayor currículum el ser un maestro de la Xirimita?. Es el verdadero mirlo blanco de la política local, no hay que seguir buscándolo.

Llegados a este punto e intentando ir al grano, pues es Toni Pérez tan escurridizo que hasta eso me es difícil, les garantizo que me asusta y mucho su sibilina forma de actuar, pero mucho más el éxito que consigue entre aquellos que deberían ser su oposición y no dejarse embaucar por sus verdades a medias y su vergonzosa y absoluta falta de valentía, que ambas cubre involucrando a mano alzada a los demás. Sorprendente. Cada vez veo con más claridad lo inteligente que fue al inicio de la Legislatura, dejando que fueran otros los que me machacaran hasta la saciedad para terminar siendo él quien deborara la presa, al más puro estilo del chacal y el buitre, animales poco trabajadores que viven expectantes del trabajo de unos y el sufrimiento de otros. Supongo que de esto también se darían cuenta hace ya meses los iniciales inductores de la cacería y, como es lógico, todavía están relamiéndose las heridas que no van ya a cicatrizar en mucho tiempo. Creyendo que yo iba a ser el gran problema de la Legislatura, la pésima lectura que hicieron de la situación y su aberrante precipitación, les ha cerrado a ambos grupos políticos cualquier posibilidad de cambio en el Gobierno de la ciudad. Hicieron el trabajo sucio y les salió el tiro por la culata. Ahora, comprada la voluntad de los dos concejales más inútiles que hay en la corporación, sólo les toca seguir viviendo de lo que pudo haber sido y nunca será. Espero que este tremendo fallo no suponga también el final de la carrera política de más de uno. Sólo el tiempo nos lo dirá.

En el último Pleno ordinario del Ayuntamiento de Benidorm, el que se celebró el pasado lunes, Toni Pérez llevaba escondidas dos bombas de relojería revestidas con pétalos de rosa. Todos los concejales de la Corporación, menos este que suscribe, se hipnotizaron con el embriagador perfume y votaron a favor como dóciles corderitos. Entiendo la posición de los compañeros del Partido Popular y los dos crápulas vividores a base de talonario, pero ¿y el resto?, pásmense, también votaron a favor. A favor de una inconstitucionalidad de libro en cuanto a la Estación de Autobuses y a favor de la ruptura de un contrato que pone el futuro del Centro Cultural en manos del azar. Y no se preocupen porque en cuanto lea esto el alcalde Toni Pérez, pensará ¿cómo puede decir esto Leopoldo si todo está avalado por informes técnicos?.

Me ratifico una y  mil veces, Benidorm funcionaría infinitamente mejor si no existieran sus políticos. Y hago constricción y propongo una solución desde ya que estoy seguro ustedes van a aceptar: a partir del 1 de septiembre que todos cobren el doble, eso sí bajo juramento de que no van a pisar nunca más el ayuntamiento. Total, si cada vez que hay un problema importante, la frase que vamos a escuchar es “nada podemos hacer sin los informes de los técnicos”, pues coño, que sean los técnicos los que dirijan el Consistorio. Es más, ya que estamos de propuestas, hago otra: que se unan todos los técnicos del ayuntamiento y creen un partido político, ya tienen el primer voto.

El señor Toni Pérez, concejal cuando se inició el proyecto de la estación de Autobuses, una de las mayores vergüenzas urbanísticas de la ciudad de Benidorm, que terminó costando diez veces más de lo que se había aprobado, y que se inició a la par que otra boutade como el Plan Parcial Armanello, del que hablaremos en los próximos días, ha sido testigo y cómplice durante 17 años de la tomadura de pelo a la que se ha sometido a ese pueblo que tanto dice querer, “Treballant per Benidorm” es su slogan. Y ahora, diez años después de que una Sentencia firme del TSJCV, dijera que todo lo allí realizado era ilegal y había que iniciar de nuevo el proceso de licitación, y tres años y medio después de que un Pleno aprobara un acuerdo entre Ayuntamiento y el constructor de la obra para desbloquear la situación, ahora, repito, nos trae al Pleno un punto en el que quiere implicar a toda la Corporación con su voto a “viabilizar la Sentencia” de la que les he hablado. ¿Se ha vuelto loco Toni Pérez?, en absoluto. Es más listo que el hambre. No sólo no respeta el acuerdo de hace tres años, sino que como sabe que el constructor ha resuelto dicho acuerdo por incumplimiento y ha amenazado al Consistorio con una denuncia por tal hecho en la que podría llegar a pedirnos hasta 75 millones de euros de indemnización, él, Toni Pérez, que ahora es el alcalde y este pude ser un tachón definitivo en su hoja de trabajo, se sale por la calle de en medio y le endosa el marrón al Tesorero, dando a entender que un informe suyo de hace 3 años tiene toda la culpa, y éste de manera incomprensible se traga el anzuelo, se asusta, se la envaina y hace un nuevo informe donde dice aquello de “donde dije digo, digo Diego”. Es absolutamente terrible. Y no se pierdan porque no es tan complicado: Toni Pérez no quería ser rehén de una denuncia que nos puede arruinar las arcas públicas muchos más años, construye su estrategia de escapada, la trae al Pleno y todos los corderitos allí presentes, se lo votan a favor. ¿Es o no alucinante?. Ahora, en el supuesto de que se presente esa denuncia y prospere, el señor Pérez siempre podrá decir que todos votaron a favor de una nueva propuesta de resolución. Y lo más sorprendente es que hasta socialistas y liberales, que son los que condujeron aquel acuerdo de febrero de 2014, tampoco dijeron ni mu y entraron en la telaraña del alcalde. ¡Cómo se echa en falta a Gema Amor durante los Plenos!.

Y con respecto al mamotreto que tenemos parado y en ruinas en medio de la avenida de Europa, más conocido por Centro Cultural de Benidorm, la situación es todavía más kafkiana. No sólo no se le ha exigido a la Generalitat que cumpla con el convenio que se firmó en el año 2006 cuando le cedimos unos terrenos para que nos lo construyeran con los impuestos que todos los benidormenses pagamos religiosamente cada año (les recuerdo que Benidorm es la única ciudad de Europa mayor de 50.000 habitantes que sigue sin una Casa de Cultura y representa el 50% de todo el turismo de la Comunidad Valenciana), sino que, en otro rocambolesco punto del orden del día de ese mismo Pleno, que todos los corderitos menos un servidor volvieron a votar a favor, el alcalde Toni Pérez, incapaz de asumir la responsabilidad de firmar él ese documento, implica a todos los concejales en otra situación que a medio plazo puede suponer un escándalo mayúsculo, pues acabamos de aceptar rescindir el contrato firmado, y que dicho sea de paso, vencía en poco más de dos años, para aceptar una propuesta de voluntades recíprocas en la que la Generalitat se “compromete” a invertir seis millones de euros este año y seis más el que viene, sin garantía alguna de por medio, para finalizar una parte de ese mismo Centro Cultural. Alucinante. Rompemos el acuerdo para que lo hagan completo y aceptamos uno de mínimos para que hagan una parte. ¿Y luego qué?, ¿qué pasa con la parte que se quedará sin construir?.

Si el Presidente de la Generalitat dijo a finales del año 2015 que en el primer semestre de 2016 estaría terminado el Instituto Pere Maria Orts i Bosch, y cerca de finalizar 2017 no se ha movido una sola piedra, cuando estamos hablando de una inversión del entorno del millón de euros, ¿alguien se cree que van a invertir 12 en el Centro Cultural de Benidorm a 21 meses de finalizar la Legislatura y en una ciudad que está gobernada por el partido contrario a ellos?. Les recuerdo que no están siendo capaces ni de cumplir con los recursos prometidos para los más necesitados que a bombo y platillo garantizó la señora Oltra, entre otras cuestiones porque el Gobierno Central también tiene asfixiadas las cuentas de la Generalitat. ¿Les suena todo esto al gato que se muerde la cola?.

Espero equivocarme con todo lo que escribo, pero son ya muchos años viendo como se le toma el pelo a esta ciudad en todos los sentidos, coincidiendo al cien por cien con lo escrito por Toni Mayor acerca de la falta de respeto que se ha tenido para con el turismo de esta ciudad, de la que se han reído siempre los dos grandes partidos políticos de este país, socialistas y populares, cada vez que han tenido la posibilidad de arreglar el entuerto. ¿Y sino como me explican ustedes que todavía sigamos sin ser reconocidos como Municipio Turístico?.

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